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jueves, 30 de agosto de 2018

En defensa de España.Desmontando mitos y leyendas negras, Stanley G. Payne




En defensa de España. Desmontando mitos y leyendas negra
Stanley G. Payne
Premio Espasa 2017
Espasa, 2018, 312 pp.

Una obra fundamental de uno de los más insignes hispanistas del mundo, que descubre las mentiras que ennegrecen la verdadera y fascinante historia de España. Una historia sin igual en todo Occidente.


Obra imprescindible y esclarecedora de la verdadera historia de España, una vez despojada de todas las mentiras, fabulaciones y leyendas negras que se han ido tejiendo a lo largo de los siglos para empañar su imagen y ocultar la verdadera historia de nuestro país, que es la más singular y exótica del mundo occidental y la más amplia y rica, tanto en su extensión cronológica como geográfica, y poseedora de unas características y diferencias sustanciales con cualquiera otra historia del ámbito europeo en las diferentes épocas.

El autor de esta obra, hispanista e historiador norteamericano, es doctor en Historia por la Universidad de Columbia y profesor emérito de Historia en la Universidad de Wisconsin-Madison, donde ostenta la cátedra Hilldale-Jaume Vicens Vives. Miembro de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias, ha sido codirector del Journal of Contemporary History. Desde 1987 es académico de la Real Academia Española de la Historia. Publica asiduamente en ABC y El Mundo. Es autor de una veintena de libros sobre la historia de España y de Europa contemporánea.

Payne afirma, en una reciente entrevista, que "España es el único país occidental, y probablemente del mundo, en el que una parte considerable de sus escritores, políticos y activistas niegan la existencia misma del país, declarando que la nación española sencillamente no existe". Lo que viene a decir que los mayores enemigos de la verdadera historia de España los tenemos en nuestro país y no vienen de fuera. Por ser muy cercanos, son especialmente peligrosos como han demostrado los recientes acontecimientos en Cataluña, en el afán secesionista de los que afirman que Cataluña no forma parte de España, negando implícitamente su propia existencia como tal país.

Esta obra está escrita y organizada en un desarrollo cronológico que explica la evolución del país y hace un pormenorizado análisis de los mitos, leyendas tópicos y estereotipos que se han ido acumulando a lo largo de los siglos en su definición, explicación y comprensión de España como tal nación, dando resultado a una imagen totalmente distorsionada de nuestra historia.

Obra amena en su exposición, escrita en un lenguaje claro y sencillo que la hace apta para todo tipo de lectores, ya que es una obra divulgativa, sin perder el rigor expositivo, la exhaustiva bibliografía y los vastos conocimientos de este prestigioso hispanista que ofrece una visión sensata, objetiva, documentada y basada en hechos probados que demuestra las grande mentiras, mitos y leyendas negras que han pesado, y aún lo hacen en la actualidad, sobre la imagen de España, fomentada desde dentro de nuestro país y propagada por otros países enemigos históricos de todo lo español.

Es indudable que la historia de España se ha ido deformando, a lo largo de los siglos, según conceptos controvertidos y falsos que servían a formar la llamada “leyenda negra” española. Se le denominaba Reino bárbaro decadente, paraíso multicultural, conquista oriental, Reconquista, guerra divina, Inquisición, monarquía paneuropea, primer imperio mundial, decadencia profunda, leyenda negra, país insurreccional que reclama su independencia, cultura romántica por excelencia, sociedad convulsa y/o revolucionaria, cultura romántica por excelencia, democracia militante antifascista, país fascista retrógrado, pionera democracia de consenso y así infinidad de términos contradictorios, tópicos genuinamente falsos, pero muchos de ellos se refieren a procesos históricos o logros muy complejos que necesitan profundas matizaciones para su más exacta comprensión.

Naturalmente, esta obra es una versión de la Historia de España, la que siempre es motivo de debate y controversia. Habrá muchos que negarán las evidencias aportadas por su autor, experto en historia española, especialmente los que por su ideología “progresista”, niegan las evidencias históricas a su conveniencia para hacer de nuestra historia un medio para seguir propalando falacias, mentiras y tópicos que favorecen a sus intereses partidistas. No es de extrañar, por ello, lo que afirma Payne en la entrevista antes mencionada.

No hay que olvidar que los más peligrosos enemigos de un país, de su historia y de su pueblo, son siempre quienes, desde dentro como el caballo de Troya, intenta aniquilar la verdad histórica, las raíces culturales de un pueblo y todo aquello que puede unirlo, negando la noción de patria, de pertenencia a un mismo país y de lealtad hacia lo que ello representa. Así intentan matar el sentido patriótico y de unión entre los españoles, haciendo verdad el dicho que afirma “divide y vencerás”. Saben muy bien, y actúan en consecuencia, que a un pueblo como a un árbol cuando se le mata las raíces, muere.

Este libro es de muy recomendable lectura para todos aquellos que desconocen la verdad histórica, esa que trata de ocultar, distorsionar y manipular quienes defienden la mal llamada Memoria Histórica, con la que tratan de hacer lo contrario de lo que dicho nombre indica, pues su verdadero fin es destruir la verdad histórica española y sustituirla por otra falacia más al servicio de intereses partidistas contrarios a España y a su verdadera Historia. La verdad que libros como éste tratan de reivindicar defender y mostrar en su realidad incuestionable.





lunes, 12 de febrero de 2018

Imperiofobia y leyenda negra



Imperiofobia y leyenda negra
Prólogo de Arcadi Espada
María Elvira Roca Barea
Siruela
Madrid, 2017, 460 págs.






"Imperiofobria y leyenda negra", una obra imprescindible que hace un exhaustivo análisis del término "imperofobia" y dilucida la idea de leyenda negra y sus orígenes e inventores.

Ana Alejandre



En la época actual la fobia contra todo lo que suene a “imperio” se relaciona siempre con el conservadurismo político y la derecha ideológica, en una unión absurda que desvirtúa lo que el concepto “imperio” supuso en la historia de todos los países que se vieron implicados por pertenecer a uno de los existentes en cada momento histórico o ser cabeza del mismo.

La autora de esta obra, María Elvira Roca Barea –colaboradora del Consejo superior de Investigaciones Científicas y profesora en Harvard-, intenta realizar un análisis exhaustivo y riguroso de lo que significa realmente el término “imperio”, además de dilucidar la idea de leyenda negra –de la que trató extensa y profundamente, en su momento, Salvador de Madariaga-, y del término recientemente acuñado de imperiofobia que ha sido creado, difundido y sostenido especialmente por los representantes de las diversas izquierdas como arma arrojadiza contra la derecha. 

Especialmente, la oportunidad de esta obra de gran éxito -ya va por su quinta edición-, es la constatación, por parte de la autora, del bajo nivel de autoestima que tenemos los españoles en la actualidad, aunque viene desde hace siglos, hacia todo lo que se pueda titular como “español”, fenómeno que no es habitual en otros países europeos en los que sus ciudadanos se sienten orgullosos de su país, de su bandera, de su tradición e historia.

Esta obra, pues, es una vía rigurosa para conocer qué son realmente los imperios y qué tienen de nexo común; además, de saber cuáles son las leyendas negras que nacen indefectiblemente de cada uno de ellos como algo consustancial al propio concepto de imperio, y de las que sus creadores son siempre representantes de determinados poderes locales o de grupos de opinión en el propio seno de países sometidos a dicho imperio, siempre dominados por las oligarquías que, a su vez sustentan los grupos mediáticos creadores de opinión y a los intelectuales que están a su servicio. La leyenda negra no es algo que surja espontáneamente, sino un concepto, un ideario que está formado y difundido de forma premeditada y al servicio de ciertos intereses que lo promueven.

Aunque la escritora le da preponderancia a la historia del imperio español, también analiza, en sus distintos apartados, los casos de Roma, Estados Unidos y Rusia, cuyos casos le sirven de contraste y perspectiva para analizar el caso del Imperio español.

La definición que hace el Diccionario de la RAE de la leyenda negra es que aquella es la «opinión contra lo español difundida a partir del siglo XVI» y, también, la «opinión desfavorable y generalizada sobre alguien o algo». Roca Barea analiza dicho concepto como algo que aún subsiste y no como cosa ya superada, como afirman otros estudiosos en diferentes obras. Si la leyenda negra desapareciera, sería necesario volver a reescribir la historia de Europa de nuevo, afirma la autora. Además, analiza su gran expansión de la llamada leyenda negra que se difundió a través de las corrientes culturales más importantes en Europa, como fueron el Humanismo y la Ilustración, pasando desde el nacionalismo germánico al italiano.

La primera prueba de hispanofobia en Italia surgió durante el desarrollo del humanismo, a partir del siglo XVI, lo que le concedió a la leyenda negra un cariz intelectual que conserva todavía y de la que la autora de esta obra investiga las razones de su perdurabilidad, llegando a la conclusión de que está siendo utilizada de forma deliberada en la crisis de la deuda, por lo que parece que este recurso antiespañol le es bastante favorable a muchos países, algunos muy,cercanos, en los tiempos de crisis económica. La leyenda negra también tiene connotaciones antisemitas ya que. en la época en la que se fraguó. a los españoles los acusaban de tener sangre de “marranos”, es decir mezcla de judíos y españoles.

Después, la l,eyenda negra fue la piedra angular del nacionalismo luterano y de otras tendencias culturales y religiosas que se propagaron por los Países Bajos e Inglaterra. También, en el nacionalismo alemán se encuentra un antisemitismo muy beligerante y un rechazo total hacia todo lo latino que ya existía en el siglo XV. Pero fue en el siglo XVI, cuando Carlos V y Felipe II, que usaron el oro y la infantería española para hacerse con el cetro, hicieron que los príncipes alemanes recelaran del poder real que podía ser un obstáculo a su independencia, lo que aumentó el sentimiento antiespañol, utilizando a la religión como excusa, dada la propagación del luteranismo.

El imperio español se vio impotente para frenar los nacionalismos emergentes del siglo XVI que coadyuvaron al nacimiento del protestantismo y la propaganda antiespañola. Felipe II no supo reaccionar adecuadamente contra una rebelión en los Países Bajos, animada por la nobleza local y disfrazada de guerra religiosa, cuando los intereses que la habían armado eran políticos. El monarca español se confundió al pensar que la verdad terminaría venciendo y no supo crear una contrapropaganda eficaz que la contrarrestara.

La autora analiza muchos de los principios en los que se basaba la leyenda negra española, en cuanto se refiere a la conquista de América. Aduce que el supuesto genocidio de indígenas no fue tal, ya que se desconocen las verdaderas cifras de indígenas que existían cuando llegaron los españoles y a estos les hacían falta los indígenas para construir el Imperio en esas latitudes. Lo que demuestra el hecho de que los españoles se mezclaron con los indígenas a los que nunca rechazaron, creando así un extenso mestizaje.

En definitiva, una obra interesante, rigurosa y exhaustiva en la que se puede encontrar la afirmación de que las leyendas negras acompañan a todo imperio, fenómeno que se repite en la actualidad en el caso de los Estados Unidos y su propia leyenda negra, por la acusación que reciben de su política expansionista, aunque sea meramente económica y no territorial.

Obra muy interesante y recomendable para los amantes de la historia, especialmente de la española, que ayuda a comprender muchos de los enigmas de nuestro pasado y el origen de la leyenda negra que aún parece acompañarnos, a pesar de que el Imperio español ya no existe, pero que ha quedado como un residuo permanente en el imaginario de los españoles y de otros países que lo utilizan cuando conviene a sus intereses y a sus propias políticas.